El futuro de la abogacía

En su intervención, Susskind habló acerca de la crisis económica que ha afectado recientemente a la profesión, de qué alternativas se dispone para su viabilidad en el nuevo entorno, cuáles son las mejores estrategias para afrontarlas y el gran protagonismo de las nuevas tecnologías dentro de la evolución de la abogacía.

Para Richard Susskind, la crisis económica ha introducido, desde el año 2008, grandes cambios en la manera de ejercer la profesión y relacionarse con los clientes ya que están menos dispuestos a pagar las altas tarifas que se venían cobrando hasta ahora por los servicios de los abogados.

A parte de las consecuencias en los precios, esta crisis ha tenido otros efectos en la profesión: “el más por menos”, la liberación y las tecnologías de la información.
Más por menos significa que los clientes han reducido sus presupuestos de gastos legales pero sin querer reducir el nivel de servicio esperado.

Esto, a su vez, trae consecuencias para los despachos ya que han tenido que reducir precios y presupuestos de ingresos pero obligados a mantener un alto nivel de calidad.

  • La liberación provoca que profesionales sin cualificación como abogado presten servicios legales.
  • Las tecnologías de la información permiten realizar tareas que, hasta el momento, estaban reservadas a personas altamente formadas en el tema.

Para Susskind, “en los próximos diez años, el impacto de la tecnología traerá más cambios para la abogacía que los observados en el sector en el último siglo”.

Cambios en los despachos

Ante la exigencia de los clientes por tener precios más bajos, los despachos han reaccionado reduciendo estos precios, pero también sus costes y personal.
Para Susskind esto no es suficiente. Los despachos deben definir estrategias de eficiencia que identifiquen las tareas que son útiles y se evite realizar trabajos que no son competitivos.

También es conveniente diseñar una estrategia colaborativa que reduzca costes y mejore la eficiencia. Para ello hay que identificar tareas que se pueden externalizar y eliminar las tareas para los que los abogados están sobrepreparados y se les asigne a personal de apoyo.

La importancia de la tecnología

“Los profesionales del Derecho tienen que esforzarse por anticiparse al mercado y dejar atrás su irracional rechazo al uso de las nuevas tecnologías”, destaco Susskind.

Para él, las tecnologías de la información mantendrán la profesión ya que ayudará a seguir mejorando y permite anticipar problemas.

Pero los cambios no solo nos notarán los abogados, si no que se producirán también en el trabajo de los tribunales. Y es que, según Susskind, podemos esperar la aparición de figuras como Tribunales virtuales o servicios online de resolución de conflictos.

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